El romance del falso caballero: Capítulo 7 (V)

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 4

Capítulo 5

Capítulo 6

Capítulo 7: (I) (II) (III) (IV)merlinsmile

Aunque ya se sentía a salvo, Elin no quería perder ni un instante más en ese mundo extraño y salvaje, así que se colocó en cabeza haciendo que su caballo recorriera el camino lo más rápido que pudo, dejando atrás a todos. Perceval y el Bello fueron ayudados por otros caballeros, que cuidaron en todo momento de que no cayeran al suelo de lo agotados que estaban, y los jinetes de retaguardia de vez en cuando lanzaban alguna andanada que otra de flechas para así hacer ver a los enemigos que les perseguían que no tenían opción alguna a alcanzarles y, si intentaban cargar, darían con sus huesos en el suelo.

Tras un par de intentos, los elfos del rey Calau’dar’Onieril se dieron por vencidos y refrenaron sus monturas, que piafaron inquietas al sentir la furia y frustración que embargaba a quienes los montaban.

Al atravesar de nuevo el jirón en la realidad, sintiendo lo que ya era un familiar sentimiento de desorientación momentáneo, no se encontraron, para sorpresa de Elin, en el pantano de Genindas, cerca de la casa del fallecido Finárdir, sino al lado de un campo de trigo cuyas espigas se cimbreaban por efecto del ligero aire que soplaba refrescando el mediodía.

—¿Dónde estamos? —preguntó la joven a Merlín cuando este llegó junto a ella desde el mundo de los elfos.

—A pocas leguas de Camelot —contestó, colocando la mano sobre sus ojos para evitar que el Sol lo deslumbrara—. Y si no me equivoco… ¡Ah! ¡Ahí está!

El hechicero, con una gran sonrisa en su rostro enjuto y barbudo, extendió el brazo izquierdo mientras el resto del pequeño ejército aparecía en rededor, y una hermosa rapaz de plumaje caoba se posó sobre él, batiendo con fuerza las alas en el último momento para así hacer que el aterrizaje fuera efectuado con delicadeza.

—¿Qué nos cuentas? —preguntó Merlín al halcón mirando a sus enormes y penetrantes ojos. El animal lanzó un chillido, correspondido con un asentimiento de Merlín, que dijo mirando a Elin—: ¿Hablasteis con Firdánir sobre vuestra peculiar condición, muchacha?

Elin sacudió la cabeza, incapaz de creer lo que estaba pasando. Merlín no solo obviaba la pregunta que le había hecho: Por lo visto, hablaba con el ave y guardaba sus secretos, como siempre. Se preguntó si el hechicero no pensaba que ya era hora de desentrañar algo el misterio, así que, con la cara enrojecida, espetó:

—¡Merlín! ¡Acabamos de escapar por los pelos del castillo de un rey enemigo! Perceval y el Bello están malheridos… y Firdánir… —No continuó. No era necesario—. Estoy cansada de ir de aquí para allá sin saber qué ocurre. Sin saber por qué soy tan especial que todos me buscan… ¡aunque todos me mienten!

Merlín enarcó una ceja y, con un movimiento del brazo, permitió que el halcón echara a volar de nuevo hacia el límpido cielo azul.

—Sois brava, Elin —dijo él con voz profunda—. No se puede negar que la valentía es remarcable en vuestro corazón. Pero me temo que no la acompañáis ni con la prudencia ni con la sabiduría que dan los años. —Elin sacudió la cabeza, viendo que el mago volvía a irse por las ramas y que se iba a quedar sin respuestas. Otra vez—. Ni siquiera yo estoy seguro aun de cuál es la manera correcta de obrar ante este dilema. He pensado en ello mucho y largamente, pero… Es complejo, Elin.

—¿Qué es complejo? —Elin daba rienda suelta a su frustración, al borde de las lágrimas por todo lo acumulado: el dolor, el cansancio, la pena—. Es mi vida. ¡Mi vida!

—Sí, Elin. —Jamás Merlín había hablado con voz tan dulce y, aunque no se movió un ápice, Elin se sintió igual de reconfortada que cuando su madre la acunaba de pequeña entre sus brazos—. Pero tu vida está marcada por acontecimientos que tuvieron lugar muchos años antes de tu nacimiento. Lo siento de veras, pero es así.

»Sin embargo, tienes razón. Vayamos a Camelot, y en el camino te contaré todo lo que sé y lo que pienso que podemos hacer…

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16 thoughts on “El romance del falso caballero: Capítulo 7 (V)

  1. ¬¬ Merlín y sus enredos, empiezo a extrañar a Morgana… Ah no, verdad que es de la misma calaña, quizás el Bello… ah no, verdad que ese ni de su nombre nos aclara. ¿Perceval? Sí, me voy al lado de Perceval, al menos el sí ha sido sincero en todos sus actuares.

    Excelente capítulo sumado al anterior, suavecito para que volvamos a tomar el ritmo y un poco de café mientras disfrutamos del interludio.

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    1. 😀 😀 😀 😀
      Aquí no encontraremos la gallardía sincera y lanzada de cabeza sin dobleces de los romans artúricos: como puede verse, el que no calla, medio habla, y el que no, miente y, como dices, enreda. ¡Gracias por pasarte!

      Le gusta a 1 persona

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