El romance del falso caballero: Capítulo 8 (III)

Capítulo 1

Capítulo 2

Capítulo 3

Capítulo 4

Capítulo 5

Capítulo 6

Capítulo 7

Capítulo 8: (I) (II)

29705247-Ilustraci-n-de-la-fantas-a-de-sir-Lanzarote-Lancelot-y-la-reina-Ginebra-de-la-leyenda-del-rey-Arturo-Foto-de-archivo
Algo así, pero con otros personajes… Fantástica infografía de algolonline (Vía https://es.123rf.com/photo_29705247_ilustracion-de-la-fantasia-de-sir-lanzarote-lancelot-y-la-reina-ginebra-de-la-leyenda-del-rey-arturo.html)

—¡Ea pues! —exclamó el Bello, ansioso por meter baza—. ¡Apartaos de una vez y dejad de hacernos perder el tiempo!

Niall no hizo caso a las palabras del caballero y se arrodilló frente a Elin, que lo miró enarcando una ceja, preguntando:

—¿Qué hacéis, caballero?

—Quedo prendado no solo de vuestra habilidad con el acero, sino también de vuestra hermosura y gallardía. Sabed que contáis entre vuestros admiradores, sin duda legión, a este caballero. Me rindo a vuestros pies, mi dama.

Perceval y el Bello Desconocido, al mismo tiempo, lanzaron un bufido, si bien Elin pareció halagada por las corteses palabras de Niall y, algo ruborizada, dijo:

—Sois muy cortés, caballero. Mas debemos seguir nuestro camino…

—Entonces, ¡dejadme acompañaros! —En la voz de Niall hubo un destello de emoción casi adolescente al decirlo—. No me neguéis vuestra compañía, o mi alma se ensombrecerá hasta que quede marchita y muera de tristeza.

—Yo… —Elin no sabía qué contestar ante tanta galantería.

—¡Os lo ruego! —imploró él, atreviéndose a coger las manos de la joven entre las suyas—. ¡Seré vuestro compañero de aventuras!

Lo último que dijo Niall fue suficiente para Perceval, que explotó gritando:

—¿¡Queréis dejar de hacer el mamarracho?! ¡Estáis poniéndoos en ridículo a vos y a toda la caballería con tales memeces! —El Bello, a su lado, asentía con gravedad, mostrando su acuerdo con el exabrupto de Perceval.

Sin embargo, Elin pareció molestarse por las palabras del caballero y, girándose hacia él, le recriminó:

—No seáis impertinente, Perceval. Niall solo está siendo educado.

—Un petimetre, eso es lo que es —replicó Perceval con la cara colorada.

Niall no decía nada, pero clavaba la vista en el suelo del puente, compungido como un niño, y Elin sintió ternura por él, diciendo con voz dura:

—Sois vos quienes os ponéis en ridículo, Perceval. Decidme, Niall —continuó mirándolo—: ¿Queréis acompañarme en mi búsqueda?

Elin era por completo consciente de lo que estaba haciendo: Perceval era un amigo, un compañero que la había ayudado y a quien tenía un gran aprecio, pero su postura era la de un hombre celoso que consideraba a Elin de su propiedad, como si ella no pudiera prodigar lazos con otras personas. No estaba dispuesta a dejar que eso ocurriera, así que optó por lanzar un pequeño dardo al corazón de Perceval, que cerró los ojos y adoptó una expresión dolida en el rostro, pero no dijo nada.

—No haya nada que me hiciera más feliz que acompañaros, dama Elin —dijo Niall, poniéndose en pie, para concluir—: Juro que seré vuestro más fiel compañero de armas.

El Bello, que no había salido trasquilado al no abrir la boca, soltó un nuevo bufido.

¡Sigue leyendo!

Anuncios

20 thoughts on “El romance del falso caballero: Capítulo 8 (III)

  1. Retirada la mordaza que impuso la distancia, me alegra que el tercero en discordia haya provocado esos celos en Perceval, a ver si se aclara de una vez con el género que la pobre Bello lo tiene en ascuas desde hace siete capítulos. Porque recuuerdo que si en la cienaga no hubo lío, fue gracias al elfo volador que repartió leña para los dos, Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  2. Jajajaja, ya sé que la intención no es totalmente jocosa, pero es que me he imaginado, tan realista me resulta el capítulo de hoy, a mí mismo como Perceval celoso en mis años mozos. Y es que has retratado el comportamiento del «machito» con pelusa adolescente a la perfección. Una situación, ésta que has descrito, que muestra muy bien la personalidad de tus héroes.
    Esto termina con uno de tres y dos corazones rotos o bien como peli porno. Y no menospreciaría yo ninguna de las dos posibilidades, claro.

    Le gusta a 1 persona

    1. Te voy a contradecir un poquito: la intención sí que ha sido un tanto jocosa. He decidido meter a este pavo nuevo porque creía que la relación triangular no acababa de arrancar, así que, metiendo a un tercero en discordia suspirando por los huesos de Elin me daba juego para activar a los otros dos.
      Y no, no menosprecio ninguna de las dos posibilidades. Ya veremos qué decido 😀

      Le gusta a 1 persona

      1. Bueno, sin tratar de influir —en realidad sí, pero no lo puedo reconocer— y, desde luego, nunca «influenciar» al autor, me permito nombrar a personajes tan célebres como Orgasmo de Róterdam o Alfonso X «el Porno» que creo que deberían contribuir a decantar la decisión hacia la segunda opción. Incluso, y hablando de contribuciones, mencionar el gran aporte de Alfonso XIII a la cultura española: las primeras películas de tal género rodadas y exhibidas en el suelo patrio, siendo todo un pionero al que debemos admiración, sin duda.

        Le gusta a 1 persona

      2. 😀 😀 😀 😀 😀
        Ríete tú del Decameron…
        Venga, te soy sincero: El papel de Niall lo tengo más que claro. Desde antes de empezar a escribir el capítulo (aunque no sabía que se llamaría así)
        PS: Sobre la contribución de los monarcas españolas a la variante más “picante” de nuestra existencia habría mucho que hablar, sí…

        Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s