El cráter

EL CRÁTERcrater-de-impacto.jpg

EL CRÁTER

El último aleteo del dragón levantó un torbellino de polvo que flotó por unos instantes en el cálido ambiente. Secándose el sudor que le perlaba la frente, Bradigarn descendió con cuidado por la escala colgada en el flanco de la serpentina montura cuidando de no cortarse con las afiladas escamas azuladas.

El prefecto ya le estaba esperando.

—Maese Bradigarn —lo saludó. Era un hombre alto y delgado que más parecía un junco embutido en caras ropas de seda negra que un alto funcionario real—, me alegra ver que por fin ha encontrado un hueco en su agenda. —El sarcasmo fue más que evidente.

El mago optó por no obviarlo y, componiendo su mejor sonrisa de ironía, dijo:

—Prefecto, he llegado cuando he podido. Ni pronto, ni tarde. Cuando he podido.

El prefecto lanzó un bufido y replicó:

—Sí. Mejor se pone a lo suyo. Que para eso le paga el erario real.

—Claro que sí.

Ahí quedó toda la conversación. Bradigarn se arrodilló con dificultad apoyándose en su bastón —lo hizo de forma tal que sus artríticas manos se deslizaron recordando a un gato paralítico descendiendo por un tronco— y musitó algo. Decirlo en voz tan baja era uno de los trucos del oficio, no fuera a ser que oídos ajenos al gremio escucharan las palabras de poder y se liase un jaleo de mil demonios con magos aficionados por todas partes.

La gema tallada a partir de una esmeralda del extremo de su bastón se iluminó concentrando los rayos del sol y emitió un destello similar a los relámpagos de las noches tormentosas, iluminando el enorme, insondable, terrorífico y misterioso cráter junto a cuyo borde estaban el mago y el prefecto.

—¿Ha visto algo? —preguntó el funcionario incapaz de morderse la lengua.

—Sí —mintió con toda naturalidad Bradigarn—. He visto lo que hay al fondo. Este agujero es lo que queda la tercera luna que un día colgó en el cielo. Se precipitó contra nuestro mundo y estuvo a punto de partir en dos el planeta.

»Está ahí abajo, pero no debemos intentar acercarnos a la luna, pues los dioses que la guiaban en su marcha por el firmamento descansan junto a ella. Despertarlos sería un error terrible.

—Ya veo. —El prefecto se rascó el mentón. El dragón lanzó un chillido de aburrimiento. El caballo en el que había viajado el prefecto relinchó asustado al escuchar a la enorme criatura, creyendo que tenía hambre—. Mandaré a gente para que acordone la zona.

—Me parece bien —dijo el mago, deseoso de salir lo antes posible de ahí, no fuera a ocurrírsele al prefecto algo que implicara descender de forma mágica al cráter—. Es una buena medida.

Por supuesto que lo aprobaba: si se acordonaba la zona, ningún curioso se acercaría al cráter para asomarse al mismo. Y si no había curiosos, nadie se daría cuenta de que el viejo mago no había visto nada de nada. Nada en absoluto.

 

Anuncios

25 thoughts on “El cráter

  1. Un genial relato en el que se mezcla la fantasía mágica, con la cruda realidad de los actuales «profesionales fantasma»: asesores empresariales, consejeros delegados, directores de área… y un largo etcétera que usan la misma estrategia que el mago.
    Dos cosas me han chirriado al leerlo, tan pequeñas que si se caen se rompen: En el tercer párrafo «huevo» por «hueco», o no he entendido el chiste. En el que comienza por «La gema blanca…» me parece que hay demasiada «iluminación» 😉 .
    Y como muy destacable, el estupendo retrato de los dos personajes con las palabras justas. Ni de más, ni de menos.

    Le gusta a 2 personas

    1. Veamos, que tengo que reconocer que este texto ni siquiera lo repasé y hay fallos, además de que no me convencen las líneas finales (lo voy a retocar un poco si tengo tiempo)
      Lo del “huevo” es un error. Y la gema, estuve pensando en los colores y, sí, al final opté por el blanco cuando mi otra opción (el verde) quizá fuera mejor. Lo cambiaré a algo en plan “gema tallada a partir de una esmeralda” o algo así.

      Le gusta a 1 persona

    1. Gracias, María del Mar, pero como he dicho en otro comentario, no estoy muy satisfecho con el final y lo he escrito un poco al tuntún, así que le he hecho un par de apaños, sobre todo, el párrafo final, que me resultaba muy horriblemente escrito tal y como lo dejé.

      Le gusta a 1 persona

  2. En lugar de “… —lo saludó el hombre alto y delgado…”, mejor “… —lo saludó un hombre…”.

    Si tenemos en cuenta el significado de bufar “bufar
    intr. Resoplar con ira y furor el toro, el caballo y otros animales.
    fig. y fam.Manifestar el hombre su enojo de modo análogo”. “—Sí —bufó él—”, la acción del sujeto sería incoherente y/o estaría mal expresada.

    Falta la “n” final “—El prefecto se rascó el mentó”.

    Pese a las observaciones, el relaro resulta ameno.

    Saludos

    Le gusta a 1 persona

    1. He de decir que no estoy muy satisfecho con el final y que, como lo escribí un poco al tuntún y sin repasarlo siquiera, le he hecho un par de apaños, sobre todo, el párrafo final, que me resultaba muy horriblemente escrito tal y como lo dejé.
      De hecho, lo que dices está cambiado, a ver qué te parece (además de poner la “n” en “mentón”:
      1)”—Maese Bradigarn —lo saludó. Era un hombre alto y delgado que más parecía un junco…”
      2)”El prefecto lanzó un bufido y replicó:
      —Sí. Mejor se pone a lo suyo…”
      ¡Un saludo!

      Le gusta a 1 persona

  3. Pero ¿dónde se ha metido la tercera luna? 🙂 Debería estar allí, al fondo, ¿no? Independientemente de lo que hubiera visto algo o no el mago. 🙂 De verdad, el relato me ha gustado, como siempre. Aunque todavía no has corregido lo del “huevo”.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Ah, pero… es que lo que ha dicho el mago me parece que es todo una trola monumental! ¿Acaso hubo una tercera luna? ¿De verdad? No te preocupes, que el cráter “will return” 😀 😀 😀 😀
      PS: Ups, voy corriendo al huevo. ¿Qué fue antes, ello o la gallina?

      Le gusta a 1 persona

      1. Como se ha visto, se trata de una cosa mía, en efecto, pero que tiene que ver con mis dedazos… y la posición tan cercana de las teclas “c” y “v” 😀 😀 😀 😀
        Cosas que pasan…

        Le gusta a 1 persona

  4. El relato es bueno Milor, pero en mi opinión, se merece un repaso por parte de vuesa merced. Vaya pues:
    descendió con cuidado por la escala que permitía descender,
    ha encontrado un huevo en su agenda.
    optó por no obviarlo.
    Y alguna desacostumbrada reiteracíón
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Sí, lo cierto es que lo escribí y lo lancé. ¡Hala, a la buena de Dios! No tenía tiempo ni ganas de repasarlo (estaba vaguete) y algún cambio he introducido (como el del “huevo”, ya arreglado). Te hago caso y:
      -“Bradigarn descendió con cuidado por la escala colgada en el flanco de la serpentina montura”
      -Lo de “optó por no obviarlo” está bien, aunque suene raro: el mago no pasa de lo que le dice el prefecto, sino que replica 😉
      ¡Gracias por los apuntes!

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s