GODIVA

GODIVA La niña no entendía por qué su madre estaba haciendo eso y repetía una y otra vez: —¡Quiero que entre la luz del sol! Pero sus protestas caían en saco roto cuando su madre, con gesto adusto, la obligaba a subirse a la tosca banqueta que el abuelo había tallado con sus propias manos, … More GODIVA

Renato, el agente castrato: La equis, la equis marca el lugar

LA EQUIS, LA EQUIS MARCA EL LUGAR Renato avanzaba con lentitud, bamboleándose como un borracho, por el puerto de Siracusa. Se apoyaba en un bastón, poco más que una rama de árbol, y cubría su cuerpo con ropas que más parecían harapos que otra cosa. Sobre la cabeza, un tricornio ajado, y cubriendo el ojo … More Renato, el agente castrato: La equis, la equis marca el lugar

Renato, el agente castrato: El cubil de tortura

EL CUBIL DE TORTURA Mientras llevaban, casi arrastraban, a Renato por el lóbrego y húmedo pasillo, el espía genovés se fijó en las puertas a derecha e izquierda: todas gruesas, con remaches de hierro y una pequeña oquedad a la altura de los ojos por donde, supuso, los carceleros pasarían bandejas con exiguas raciones a … More Renato, el agente castrato: El cubil de tortura

Renato, el agente castrato: El nuevo destino.

EL NUEVO DESTINO Los presentes escuchaban atónitos a Su Excelencia el dux Battista Negrone. El hombre, haciendo uso de su buen juicio —según decían sus partidarios; los enemigos que tenían en el Serenísimo Colegio no lo tenían tan claro—, había adoptado el sistema de elección por doble sorteo que lo había nombrado a él dirigente … More Renato, el agente castrato: El nuevo destino.

Crécy

Me presenté con este pequeño relato al concurso del foro de la web Hislibris, pero no ha pasado a la siguiente ronda, así que lo comparto… tras haberle hecho unos pocos arreglillos más. En esta ocasión, cambio la fantasía por la historia, aunque sin dejar de lado las espadas. O, mejor dicho, los arcos. Para … More Crécy

Renato, el agente castrato: El carro de algodón

EL CARRO DE ALGODÓN Renato mordisqueaba distraído una ciruela mientras el monótono camino que discurría junto a infinitos prados se deslizaba bajo sus pies. O, más bien, bajo los cascos de los caballos sujetos a la carreta en la que él y Giovani, apellidado Tuco, viajaban ataviados como humildes comerciantes rumbo a Mantua con la … More Renato, el agente castrato: El carro de algodón