Mika Holdbrand

Mientras las labores de pulido y abrillantado de la 3ª entrega de Los casos de Lucía Utrilla, de título El círculo de la estrella negra (que, presumiblemente, saldrá en diciembre) continúan, he empezado la redacción del manuscrito de mi primer libro de una nueva saga, Crónicas de la Apoteosis, que se centra en un diplomático: Mika Holdbrand, cónsul a tiempo completo y espía ocasional en un país de un mundo diferente al nuestro… pero que, como es marca de la casa (la mía), contiene numerosas referencias más o menos veladas a nuestra sociedad y nuestra historia.

Dejo las primeras palabras que han salido de mi teclado, tal cual, sin corrección de ningún tipo.

MIKA HOLDBRAND

1976506-foto-de-pergamino-enrollado-pergaminos1.jpg

¿Quieres que cuente mi historia? ¿Yo primero? Bueno… supongo que no hay problema, aunque creo que, como las historias de los aquí presentes, será larga. Como no tenemos todo el tiempo del mundo, lo mejor será que me ciña a lo importante, ¿no? Es decir, dejo de lado todo lo referente a mi trabajo anterior y a mi vida antes de que todo se fuera al garete.

Sí, será lo mejor. De vez en cuando, a lo mejor me dejo llevar y retrocedo un poco en el tiempo para, no sé, poner color con alguna anécdota, explicar algo que no quede claro…, esas cosas, ya sabes.

¿No importa? Bien, mejor. Si me extiendo mucho o te aburro, solo tienes que decírmelo. En serio. No me lo tomaré mal.

Algunos ya saben mi nombre: Mika Holdbrand. Cónsul de la gran república de Priseida. Ya sabéis: la mayor potencia que en el mundo ha habido y cuyo Protector, Lumbo Arbolado, ha guiado con mano firme desde hace veinte años hasta unas cotas de esplendor y magnificencia jamás vistas por ojos humanos. No os riais. Es cierto.

Eso, al menos, dicen los pasquines que aparecen forrando las paredes de los edificios no solo de nuestro país, sino también en otros estados.

Sí, sé que quizá la patria de los magos —por cierto, ¿soy el único al que le parece extraño llamar así a Trinube? Quiero decir…, la mayoría de ellos ni siquiera ha nacido ahí, pero la Logia se empeña en que el resto del mundo pensemos que solo su país puede albergarlos tras sus fronteras…

¿Qué iba diciendo? ¡Cierto! Intentaré no irme por las ramas, aunque soy un tanto dado a digresiones…

Sí. Trinube quizá, solo quizá, pueda compararse en poder a Priseida. No lo sé. El Protector está muy seguro de su éxito, pero supongo que el Hermano Mayor también. Bueno, de todos modos parece que no tardaremos mucho en saber cuál de los dos estados es más fuerte.

El caso es que estuve un tiempo en Trinube, como embajador, pero… mejor lo dejamos. Lo que importa, según lo veo, es mi trabajo en el consulado de Alisia, capital del palatinado de Lagoverde, durante estas últimas semanas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s