No es una confesión

NO ES UNA CONFESIÓN Las débiles llamas bailoteaban mecidas por el viento que se filtraba entre las grietas de los muros. Su luz arrancaba destellos brillantes de las paredes forradas con pan de oro y parecía animar las figuras que vigilaban el interior de la iglesia desde que, siglos atrás, un artesano de mano firme … More No es una confesión

El romance del falso caballero: Capítulo 8 (XII)

Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8: (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) (VIII) (IX) (X) (XI) Con el mentón apuntando al cielo, llena de orgullo herido, Elin montó a Perlita y, con la voz más serena que pudo poner, pese a que la rabia la dominaba adivinándose en su tono cierto temblor, dijo: … More El romance del falso caballero: Capítulo 8 (XII)

La semilla

LA SEMILLA A lo mejor, al leer el título de la entrada, alguien ha pensado: “¿La semilla? ¿Otra vez el relato de la policía que se mete en un berenjenal con tintes sobrenaturales y pasa por mil y un apuro?”. He de responder a quien sea que sí… más o menos. La cuestión es que, … More La semilla

El romance del falso caballero: Capítulo 8 (X)

Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8: (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) (VIII) (IX) —¡Elin! ¡Elin! La voz le llegaba a través de una densa oscuridad de la que, por mucha fuerza de voluntad que ponía, no podía desprenderse. Notaba el rostro húmedo, como si le hubieran tirado un balde por … More El romance del falso caballero: Capítulo 8 (X)

El romance del falso caballero: Capítulo 8 (IX)

Capítulo 1 Capítulo 2 Capítulo 3 Capítulo 4 Capítulo 5 Capítulo 6 Capítulo 7 Capítulo 8: (I) (II) (III) (IV) (V) (VI) (VII) (VIII)   La joven notó los ojos anegados en lágrimas. Aunque no la había conocido, el breve momento pasado con su abuela la había llenado de ternura y amor, último representante de una familia que había perdido para … More El romance del falso caballero: Capítulo 8 (IX)

Sin compasión

SIN COMPASIÓN  —Es vuestro turno. Lo dijo con una voz tan gélida como los vientos que recorren el páramo antártico. Era un hombre alto como una montaña, de hirsuta cabellera negra que caía sobre su anchísima espalda y ojos grises, acerados, con los que miraba al pequeño ejército que se erguía frente a él de … More Sin compasión