El puño

Estoy muy contento. Simplemente, porque el siguiente microrrelato que presento me ha hecho ser finalista del XIV Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2016, organizado por dicha revista electrónica. Como será el primer diploma que reciba (1) por mis obras, me hace mucha ilusión.

¡A ver si os gusta!

EL PUÑO

Los jinetes de Edelian, vencedor de las riberas del Leceo, aniquilador de las hordas de Imphelón y liberador del reino de Terfarad, cargaron con tal ímpetu que llegaron hasta el centro de la masa enemiga. La infantería belatana, con sus uniformes pardos y estandartes carmesíes, había sucumbido al pánico al ver acercarse la mole de carne acorazada lanzada contra ellos, y muchos habían olvidado la orden de permanecer firmes con las picas en ristre.

Por desgracia para Edelian, el empuje había desaparecido debido a la enorme profundidad del ejército enemigo, y las monturas frenaron, obligándolo a sacar su espada de filo curvado, que centelleó como si fuera de plata al recibir los rayos del sol rojizo y fiero que colgaba en el cielo.

-¡Espadas! –gritó, y decenas secundaron su orden, un tumulto de acero al salir de las vainas que se sobrepuso al caos de la batalla.

Pero los belatanos eran muchos, demasiados, y cayeron sobre ellos, rodeándolos y dándoles muerte con furia, espoleados por sus oficiales sedientos de sangre.

De los aliados de Edelian, nada se sabía aún, pese a que habían prometido su ayuda.

El héroe se mordió el labio mientras hendía un yelmo, preocupado. Si le habían traicionado, no durarían mucho. Vio morir a buenos camaradas a su lado.

En ese momento, empecé a inquietarme. Fui totalmente consciente de haber metido a Edelian en tal brete que ninguna solución lógica podía salvarle. ¿Debía resignarme a acabar con el héroe, entonces? No quería hacerlo. Pero tampoco quería volver sobre mis palabras y reescribir las situaciones que habían conducido a ese momento. Estaba especialmente orgulloso de las páginas anteriores, así que opté por otra vía.

De repente, glorioso en su enormidad, un gigantesco puño, como una montaña, cayó sobre los belatanos, destrozando a más de la mitad de su ejército, y Edelian sonrió, porque ahora el número de enemigos era mucho más manejable para sus tropas…


1: Hace muchos, muchos años, gané una estatuilla muy maja, un Florianito, en el concurso de guiones del Festival de Cine de La Almunia de Doña Godina. Pasó mucho tiempo hasta que empecé a escribir en serio de nuevo, cosa que fue un error. Nunca debí dejar de escribir, pero… así son las cosas.

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22 thoughts on “El puño

  1. ¡Enhorabuena! Muchas felicidades por ese premio, ahora a utilizarlo como motivación para seguir escribiendo, como señal divina de que tienes que hacerlo y como elemento para llenar tu currículum literario. Como se le diría a las tropas en combate, ¡adelante!

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